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La
Cascada |
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Vistas
de Taxco |
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Cascada |
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Vistas
de Taxco |
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de Taxco |
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Sin duda alguna al conquistar
los españoles la gran Tenochtitlán, creó
sucesos notables no tan solo en la capital, sino también
en algunos pueblecillos humildes, como lo era en aquel tiempo
Tlachco, actualmente Taxco el Viejo, Cortés
se dió cuenta que en el famoso mercado de Tlatelolco,
uno de los elementos que usaban los indios como moneda, tejos
de estaño. Indago sobre su procedencia, pues
le interesaba el estaño para alearlo con el cobre y
obtener el bronce, con el que fabricaba sus cañones
para reafirmar la conquista, supo que el estaño procedida
de Tlachco, motivo por el cual, los españoles fundaron
el actual centro de población, habiendo encontrado
además, yacimientos de oro y plata, por lo que se trasladaron
la población del antiguo Tlachco al actual, ocurriendo
la primera bonanza en 1542-1748 a 1757, periodo en
que se hizo su fabulosa fortuna el dinámico minero
Don José
de la Borda, quien construyera una de las mas famosas
Joyas de que se enorgullece Taxco, la
Iglesia de Santa Prisca. Este es un breve resumen de datos
importantes de la Historia
de Taxco.
Tal es el Incidente que a través de Generaciones
se ha venido convirtiendo en una de las más enigmáticas
Leyendas de nuestro México, y en especial de Taxco
Colonial.
Cuentan nuestros antepasados que Taxco siempre ha
sido uno de los pueblos más religiosos, pero
nunca faltan individuos, que tal vez por falta de moral o
por ignorar los principios religiosos, ofenden a nuestro creador,
quizás inducidos por el demonio, quien les promete
bienestar y riquezas en abundancia, y cuenta nuestra
leyenda, que en un templo los taxqueños fueron
víctimas de esas tentaciones, dejándose arrastrar
a tal grado, que dios, en castigo y para desaparecerlos
de este mundo, formó una gran tempestad en forma de
nubarrones en forma de una gran "culebra de agua",
que amenazaba con estruendosa furia.
Al sentir el peligro, arrepentidos los habitantes
se postraban, en la tierra haciendo cruces con los brazos
y dedos, pidiendo clemencia del cielo, mientras que
un anciano cura, a petición de los fieles, hacia uso
de toda clase de reliquias para conjuntar tan escalofriante
amenaza y cuéntese que postrado en tierra, al igual
que todos los habitantes, rezando pedía ha
dios misericordia, tomando unas tijeras cortó
a la culebra en dos partes y que de inmediato se
dejo de ver lo azul claro del cielo mientras los extremos,
entre nubes borrosas y aire huracanado, caían
las dos partes, de la mencionada culebra, habiendo
caído la parte que comprende la cabeza en el centro
del cerro de Atachi, y que como todos saben, se encuentra
en la parte noroeste de la ciudad, dejando escapar a su vez,
fuertes torrentes de agua que arrasaban todo a su paso convirtiéndolo
en escombros.
Al darse cuenta el anciano sacerdote de lo que había
hecho la anterior proeza, vuelve a hacer un acto de fé
para enmendarla: de la pendiente de una roca brotaba el agua
por un pequeño hoyo, y no sin antes bendecir el lugar,
cogió una para de metate que se encontraba en un lugar
mal puesta, para taparlo haciendo prometer a sus habitantes
no volver a ofender a dios impunemente y en caso
de hacerlo, que la misma agua quitara dicho tapón para
arrasar la ciudad, con todas sus riquezas y habitantes.
La otra parte que comprende la cola, fue arrastrada
y sepultada a su vez en el misterioso cerro del gigante, ubicado
frente a la cascada
de Cacalotenango, (lugar donde nos cuenta
la leyenda, mora el diablo), localizándose
en dicho cerro la roca en forma de silla, y que se denomina
la silla del diablo, y digo misterioso porque
nos cuenta la tradición que nadie ha podido romper
su encanto y quien ha intentado profanarlo, ha sido víctima
de su furor y, como en el caso de "los gigantes
enamorados", mujer y hombre respectivamente,
que a petición de la mujer, el hombre transportaría
dicho cerro al lugar donde se encuentra la actualmente conocida
"piedra chifladora" habiendo llegado
hasta el pie del Cerro que ahora lleva su nombre para cargárselo
y llevarlo al sitio mencionado, se dice que fue tentado
en su fé por el diablo, quien lo hizo víctima
del encanto.
Desde la carretera Taxco-Ixcateopan, se puede ver
el gigante al pie del cerro tratando de cargárselo,
y en la parte alta de dicho cerro, se nota claramente colocada
la famosa silla del diablo, así mismo
cuenta la leyenda, que por las noches llora el gigante,
dejándose escuchar unos silbidos como de ultratumba,
que le son contestados por su amada que también se
encuentra encantada en "la piedra chifladora"
y que dichos chiflidos, no son mas que los lamentos, o tal
vez, alguna forma de comunicarse mutuamente.
En la actualidad, en la punta del cerro, un poco arriba de
la "silla del diablo", los pobladores y
gente piadosa, colocaron una cruz efecto de protegerse y no
ser víctimas del encanto, o que algún
día se lleguen a unir las dos partes de la antes referida
culebra provocando la inundación de Taxco.
Al parecer la población olvidó aquel
incidente de antaño y volvió a cometer
actos por los cuales la naturaleza tuviese que responder,
el 17 de septiembre de 1995 los vecinos del barrio
del Cerro del Atache sufrieron daños materiales con
motivo de un gran deslizamiento de tierra provocado por las
interesas lluvias teniendo que intervenir autoridades
municipales, estatales y del centro nacional de desastres.
Con apoyo del Ejército Mexicano, los vecinos y personal
de "Obras Públicas" se retiraron escombros
y volúmenes de tierra que pudieran ocasionar daños
a mas vecinos. Podemos concluir que "no hay quien
al cielo escupa y en la cara no le caiga" mucho
cuidado al hablar, queridos lectores ya que Dios y la naturaleza
siempre aguardan por nosotros. |